LA CRUZ DE JESÚS OCUPA EL CENTRO DE NUESTRA MISIÓN  (Constitución 4)

La cruz de Jesús ocupa el centro de nuestra misión (Constitución 4)

Hemos visto nuestro llamado y respuesta en las Constituciones 1 y 2, y ahora veremos la Constitución 4, que es el punto focal de nuestra vocación como cristianos en la Familia Oblata.

Conocemos bien el viaje de conversión de Eugenio, por lo que no nos sorprende comprender que la Cruz era central en su vida y misión, al igual que en la nuestra.

La Constitución 59, que se refiere a nuestros novicios, aunque nos aplica a todos en la actualidad, resume el viaje espiritual de Eugenio:

“La etapa del noviciado concluye con el compromiso, libre e impregnado de fe, en la Congregación. Tras haber experimentado el amor del Padre en Jesús, el novicio consagra su vida a manifestar ese amor. Confía su fidelidad a aquél cuya cruz comparte y en cuyas promesas espera”.

Después, vemos la misma idea en la Consttitución 63:

“La cruz oblata, recibida el día de la profesión perpetua, nos recordará constantemente el amor del Salvador que desea atraer hacia sí a todos los hombres y nos envía como cooperadores suyos”.

Lo que se menciona acerca de la cruz en los primeros votos de los novicios y la oblación perpetua de los post-novicios, aplica a la vocación de cada miembro de la Familia Carismática Oblata: ¡la cruz de Jesucristo es en verdad central en nuestra vida, espiritualidad y misión!

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